lunes, 10 de octubre de 2011

Los Beatles, 100 años después


El desierto se presentaba vasto e infinito ante la presencia de las presencias. Esas entidades fabricadas por la conciencia a partir de lo real observaban mudos durante horas algún cambio en la tierra hasta hace poco fértil. Como cual extraña formula inversa de Sherlock Holmes se hallaban existiendo esperando preguntas que responder y guardando respuestas a las que enlazar preguntas.

Las conciencias se miraron cuando otra presencia ajena se acercaba, una de pelos blancos y alborotados que hablaba para sí mismo más que la media (al menos para nuestra media), silenciosos ecos que se dejaban sonar gracias a la nueva condición de la realidad. Sin decir nada preguntó de nuevo la estancia allí de esos cuatro sonidos con forma que poco o nada habían aportado a la humanidad. Estos no dijeron nada, pues ya todo se había dicho décadas atrás y las consecuencias del momento dejaron claro cual importante fueron. El peliborotado no se quedó satisfecho y exigió saber por que sus teorías revolucionarias eran tan impactantes como sus melodías animadas. Estos siguieron hablando en lo abstracto y mostraron que una pizca de alma compartida podía llevar a un solo hombre bien lejos de su percepción. Entonces la presencia entendió y comprendió un poco más su estado de mente y como la de ellos era alma, pero que aún así sus teorías tenían alma. Alma, quizás esa era la clave que siempre faltó en algunas formulas de lo estable...


El desierto se presentó ajeno aún estando siempre ahí. Los cuatro giraron como muertos extraños y esperaron al siguiente suceso temporal, el cual no tardaría en aparecer desde su percepción actual, pero sí una eternidad para nuestra sencilla mente que se llena con complejidades inmensas. “Todo gracias al alma” concluía una formula en el suelo árido donde la ciencia se sintió orgullosa.



Este texto improvisado ha sido inspirado a partir de un disco de otro mundo, literalmente. “Everyday Chemistry” es un disco de The Beatles oficial que jamás existió, al menos en nuestra realidad. Dicho así suena a sin sentido por que sí, pero el “autor” de esta cinta asegura que tuvo el viaje de su vida para conseguir este inédito disco bastante común en otra tierra. En su momento lo explico.


Este artículo va dedicado a The Beatles después de su separación, va sobre esos discos que sin ser suyos suenan a ellos y que, si le echamos la suficiente creencia, han sido compuestos por ellos hasta tal punto de evocar el sonido que solo estos cuatro supieron lograr. Fueron inimitables, pero a través de extrañas conciencias siguen muy vivos en la imaginación (o no) del oyente ansioso por más magia beatleiana.



- The Moles:

El primer grupo al que se le atribuyó el honor de ser The Beatles fueron a estos. Y no es para menos, coincidencias por la época en que lanzaron el single, el que no hubieran créditos de autor alguno o un George Martin (productor de los Beatles) por ahí colado apuntaban a que eran ellos. Pero la prueba definitiva fue el suodicho single que lanzaron:



Suenan a The Beatles a más no poder, aunque la voz no coincide pero se le atribuyó distorsiones como en “I'm the Walrus”. Sea o no de los de Liverpool es lo de menos, es admirable el como se imita a unos tipos únicos hasta tal punto que te lo crees. El tema es bueno y evoca esa sensación que solo gente como Lennon podían plasmar.

Más tarde se descubrió el tinglado, y el motivo del anonimato era por escapar de las etiquetas que se les habían infundado a “Simon Dupree and The Big Sound” con su single “Kitie”, algo de lo que no estaban muy contentos a pesar de ser un buen tema y querían huir de ese estilo que se veían obligados a componer con esas manías encasilladoras de la industria.
Cómo es el destino que más tarde esta misma banda hizo leyenda por ser de las pioneras del Rock Progresivo bajo el nombre de “Gentle Giant”, unas de las mejores formaciones que ha pisado suelo. Se ve que el imitar a la perfección a The Beatles te otorga parte de su “mojo”. Pues todos a hacerlo se ha dicho.



- Klaatu:

Pero este caso fue más conocido aún, una banda canadiense de Rock Progresivo que hacía las composiciones muy al estilo de los escarabajos en su época psicodélica. Simplemente juzguen y escuchen:



De nuevo tenemos asunto de anonimato por extraños motivos, ¿buscaban llamar la atención al imitar a The Beatles y hacerse pasar por ellos? En posteriores entrevistas al descubrirse los integrantes estos insisten en que no, e incluso se enfadan si comentan algo de los chicos ingleses.
Aún así hay demasiadas coincidencias en todo esto, bien recopiladas aquí http://www.klaatu.org/klaatu1.html 22 puntos en común para ser exactos, como pueden ser misma discográfica, un Lennon que en aquella época vivía por Canadá, la voz se parece demasiado a la de Paul o nombres de canciones y referencias en las mismas que coinciden con otras de The Beatles. Puede que sean más las ganas de los fans que encuentran siempre, pero siempre, los tres pies al gato, viendo cosas donde no las hay hasta tal punto que acaban siendo ciertas.

Esta banda canadiense acabó por darse a conocer más en su país por exítos cómo http://www.youtube.com/watch?v=9URM_5R-vWk un tema de sobra conocido en el mundillo por haber sido versionado por The Carpenters.
Sea o no sea The Beatles, los dos primeros discos de esta banda son una delícia, y pasan en muchos tramos cómo algo propio de los cuatro de Liverpool, haciéndonos más o menos una idea de donde habrían evolucionado los ingléses si hubiesen seguido en los 70 y decidieran seguir la moda del Rock Progresivo (más aún).



- The Residents:

De sobra conocidos en el mundo experimental y avant-garde, estos señores no se sabe nada de ellos, ¡pero nada! Hasta tal punto que giran alrededor de ellos decenas de leyendas urbanas. Y como no, una de ellas sobre este asunto que tratamos. Para quienes no los conozcan, estos señores/as son realmente introvertidos o anti-mass media, hasta tal punto que en los cociertos llevan máscaras de ojo gigante, sello que les representa y que viene a la mente cuando se habla de ellos.

Sobre los rumores, para empezar está la extraña época de cuando comenzaron, justamente nada más separarse los Beatles, bien. Luego el tema de que su primer disco parodió la portada de uno de los primeros discos de The Beatles, re-bien. Esto fue suficiente para que fans empezaran a especular y difamar rumores por doquier, hasta tal punto que la propia banda Residents empezó a usar pseudónimos parodiando los nombres de los chicos de Liverpool.
Se toman tan a broma (y aprovechan) todo esto que desde el día que murió John Lennon uno de ellos usa una mascara de calavera... aunque algunos dicen que es porque le fue robada su mascara de ojo, pero precisamente a partir de la época que murió John, vaya.

A partir de ello crearon el primer mashup conocido de The Beatles, o al menos el primero en triunfar:


En el mismo single podémos encontrar esta versión de Flying, el único tema instrumental que compuso The Beatles: http://www.youtube.com/watch?v=C1nDMks18rs


Es curioso, tres bandas que llevamos implicadas de alguna forma y que acabaron siendo reconocidas en el mundillo (aunque en menor medida para Klaatu) ¿Fue gracias a qué se les consideró y confundió con la banda número uno en ventas? ¿O por que cualquier banda que tenga los medios necesarios para darse a conocer (por muy extraños y originales que sean estos) puede triunfar y gustar? Difícil respuesta, pero aún así hay mil conclusiones sobre ello.



- La cinta de otro mundo:

Y llegamos a lo comentado al principio. En este caso no se trata de una banda, si no más bien de un... suceso, bastante original y que de ser verdad tendría mucha lógica, extraña, pero lógica al fin y al cabo.

Según se cuenta en esta página http://thebeatlesneverbrokeup.com/ el propio autor vivió el viaje de su vida con una madrigera de conejo involucrada (esto me suena...) mientras perseguía a su perro el cual se escapaba por algún extraño motivo (todo un clásico), el hombre cayó y se dio un golpe en la cabeza. Cuando despertó, se vió en casa de alguien, un tal Jonas le había socorrido por verlo en el suelo sangrando y a merced de un sol de justicia, fue encontrado gracias a que el perro de nuestro protagonista aullaba y permanecía a su lado.

Pero lo fuerte viene ahora, es entonces que el herido se da cuenta de pequeñas diferencias extrañas en esa casa, por lo que Jonas confiesa que está en una dimensión pararela, en otra realidad a la nuestra. Así que durante horas hablan de las diferencias de nuestro mundo, explicando el tal Jonas que en su realidad viajar entre realidades es viable aunque peligroso, y que muchos por ocio o curiosidad investigan otros mundos.
Llega el punto mágico de la conversación, la música entre ambos mundos, coincidiendo en casi todos los artistas, y por supuesto en The Beatles. Nuestro héroe tiene curiosidad por ver la colección de Jonas, que para su sorpresa hay discos de los chicos de Liverpool que jamás ha oído nombrar entre los clásicos que de sobra conocemos. Le aclaran que los ingleses aún no se había separado y que seguían siendo una maquina de componer canciones en masa. El autor le pide a Jonas una copia de esos discos, pero este dice que es imposible, que absolutamente nada puede salir de una realidad alternativa ya que podría causar extraños efectos en algún terrible y casual caso.
Que casualidad que Jonas va a abrir la puerta porque han llamado al tiembre y es entonces que el autor de todo esto se mete entre la ropa la primera cinta que pilla de los escarabajos rítmicos. Luego come un poco de comida alternativa donde hay un poco de ketchup morado (no es coña, el autor lo explica también, simplemente leerlo).

Al final vuelve a donde estaba cuando Jonas le pide que se vaya por la maquina tan común de su realidad despidiendose por siempre. Nuestro protagonista y su perro marchan entonces a su casa a toda prisa para escuchar a esos The Beatles que jamás desaparecieron, dando como resultado un extraño sonido ochentero (que cuela muy bien si estos hubieran compuesto en ese década, en serio) con mucho toque funky que queda de lujo. Definitivamente, después de oir ese disco puedo decir que es un disco Beatles al 100%, que mezcla quizás otras canciones que exísten de la banda pero que logra un resultado excelente muy acorde con la historia que se cuenta. Si fuese el autor de ello seguiría creando grabaciones así, porque el resultado es muy bueno y realmente curioso.
Para todo aquel que quiera escuchar el disco y disfrutarlo repito la dirección donde descargarlo y leer de primera mano el suceso interdimensional: http://thebeatlesneverbrokeup.com/




Ahora dejémonos llevar, vamos a creer que todo esto es cierto, ¿por qué no puede ser que los propios Beatles para escapar de su pesada fama hicieran todo esto y luego lo desmintieran poniendo a otros músicos ahí? Si nos ponemos en su lugar, ellos se hicieron famosos casi desde el principio, por lo que el disfrutar de un anonimato o el tener las cosas difíciles cual grupo novel no fueron “disfrutadas” por mucho tiempo. ¿Qué nos dice que no siguieron para poder sacar música de manera normal y corriente y que esta no fuera considerada obra maestra casi desde el primer día? El querer el deseo de sentir que un disco vende entre un público minoritario pero más exigente y crítico en donde poder evaluar de verdad la música de uno. El buscar salir a un escenario y escuchar silencio mientras tocas, sin tanta medida de seguridad para que no te coman una oleada de fans histéricas. El que por una vez desde hacía tanto tiempo, sentirse de nuevo humanos y vulnerables.
Lo hace Stephen King con Richard Backman, ¿por qué no lo iba a hacer más de un artista famoso que conocemos?



Sean o no ciertas todas estas leyendas urbanas, si le echamos la suficiente creencia podemos conseguir una sensación única y apreciar estos trabajos como si de The Beatles se tratara. Con lo que llegamos a la conclusión de que un tema si es bueno o malo es muuuy relativo, depende de muchos otros factores ajenos a la composición, pero eso es otra historia...

2 comentarios:

Hay que reconocer que hay tanto de Los Beatles que no sabemos que podemos afirmar que son una leyenda viviente
, lo que dices de que varios de estos grupos podían ser ellos camuflados yo personalmente lo veo factible precisamente por la fama que tenían, no podían hacer nada sin estar siendo continuamente observados y eso debe de ser horrible, ese nivel de acoso de todo el mundo, como digo para mi tendría hasta sentido.
En referencia a lo de la vivencia del hombre del relato también me parece posible, sabemos tan poco de lo que nos rodea que es imposible descartar esa posibilidad, y llena de alegría pensar que en una dimensión a parte quizás muchas grandes bandas desaparecidas sigan ahí.
Un articulo excelente colega :)

¡Gracias tío!

Si un grupo medianamente famoso ya sufre de esto para intentar salir de un concierto (típica escena de coche obstruido por gente en la calle) imagínate con los más vendidos como ellos...

Puede ser que la estrella media le de igual o incluso disfrute con su fama, pero conociendo la filosofía Beatles (que renunciaron a los conciertos para dedicarse plenamente a componer sin parar) pues puede que echaran de menos sus principios o el sentirse normales por una vez. Ellos jamás fardan/fardaron de su fama, es más, en los vídeos les ves hasta molestos. Ellos eran más filosóficos o de vivir sencillamente la vida, la imagen de super-estrellas no les pega para nada.

Así, disfrutemos al menos de The Beatles de otra dimensión, jeje.

Publicar un comentario en la entrada

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites