martes, 16 de agosto de 2011

Otro enfoque del tiempo y la música

Todos tenemos bien clavados el concepto de pasado, presente y futuro ya como un sentido real, sin embargo es algo abstracto debido a que el tiempo es una invención del hombre en su necesidad de medirlo y etiquetarlo todo.
En la música el tiempo es vital, eso quiere decir que esta también es abstracta, sin embargo es mucho más real y perceptible que la misma esencia del tiempo.


En una de estas divagaciones sobre la música, llegué a la conclusión que la música se puede definir también por “Cuerpo, Alma y Mente” ya que hay música para cada uno de estos tres aspectos. Siempre está esa canción que nos mueve, esa que nos hace sentir sensaciones únicas o aquellas que simplemente nos deja embobados y perdidos entre centenas de pensamientos.

Si lo piensas, cada uno tenemos una percepción del tiempo, una manera de entenderlo como buen concepto que es. En mi ejemplo el pasado es algo más melancólico (alma), ya dejado y un poco olvidado. La actualidad es el momento de vivir, de sentir el ritmo (cuerpo) y moverse por acciones y objetivos mientras que el futuro se ciñe en la imaginación (mente) y la hipótesis, algo por lo que pensar.


Por esta regla de tres podemos entender estos tres tiempos de varias maneras musicales, dependiendo de nuestra percepción. Quizás un recuerde el pasado de manera marchosa y animada mientras vive triste la actualidad. Quizás otros están desesperanzados con el futuro aún viviendo con ritmo el presente. Cada persona es un mundo, y cada mundo evoca miles de posibilidades.

A partir de ahí quizás se pueda desarrollar nuestra propia banda sonora o entender un poco más porque nos gustá más una canción u otra.



¿De qué manera lo sientes tú?

8 comentarios:

Yo creo que la melancolía siempre va atada al pasado, ya que están esas sensaciones que pasaron y que siempre recordamos como algo bello y perdido.
Yo creo que lo realmente sorprendente de la música es esa magia intrínseca que hace que escuchar un tema nuevo nos recuerde algo ocurrido hace ya bastante tiempo.
Como experiencia personal decir que casi toda la música me provoca melancolía o me insta a perseguir objetivos, ya no encuentro música que me mueva con su ritmo porque me he vuelto muy exigente con ello :)

Definir lo abstracto, algo tan imposible pero que sin embargo insistimos en definir.

El pasado puede ser de muchas formas, pero siempre hay una sensación global que nos domina con respecto a ello.

Irónico que siendo batería ya haya pocas cosas que te muevan al ritmo jeje


¡Un saludo y gracias por comentar!

Como buen Yang, he de recordarte que, siguiendo tu teoría, existe la música opuesta:

Contracuerpo: Es arrítmica, ya sea adrede (y juro que yo no podría hacer ni la más triste melodía sin un burdo ritmo) o porque es una cacofonía de otras canciones o hay ruido.

Contraalma: La música que estás escuchando carece de sentimientos, ya sea porque al ponerla te produce el característico sabor a plástico en la boca del éxito precocinado para masas poco selectivas o porque intenta impostar sentimientos, algo totalmente contraproducente.

Contramente: La canción es estúpida, punto pelota. A veces (casi siempre en estos casos) no sólo es estúpida, sino que escucharla te resta neuronas.

Una observación curiosa: las canciones "contras" suelen participar del resto de "contraatributos", mientras que las canciones que apelan a uno de los tres elementos "positivos" que has mencionado suelen estar dominados por uno u otro.

Ooooooolé señor Axel :D

No lo había enfocado así nunca, y tiene su puntillo también muy interesante.

¡Por desgracia estos tres contra-elementos son muy comunes hoy en día! Y lo peor es que están asumidos como los "positivos". Si a una persona no le enseñas cual es el Yin y cual el Yang de su alma, pues como hay cierto desequilibrio...

Tranquilos, cuando caigan las bombas hasta la muerte sabrá tocar la guitarra como los dioses mandan. Bueno, y la katana.

"La has matado, has matado a la muerte". Gran peli.

De acuerdo con Louis de Broglie:

"En la dimensión espacio-temporal, todo lo que para cada uno de nosotros constituye el pasado, el presente y el futuro, se da en bloque... Cada observador, a medida que su tiempo va pasando, descubre nuevas porciones de espacio-tiempo que aparecen ante él como aspectos sucesivos del mundo material, aunque en realidad, el conjunto de sucesos que constituyen el espacio-tiempo, existe con prioridad a su conocimiento de ellos"

La reducción de la probabilidad y su conversión en realidad se encuentra asociada a la actividad y "actitud" de los bosones, por lo que pueden ser considerados como los antecedentes primarios de la conciencia (Martínez de la Fe, 1991).

La conciencia está en estado latente en la materia, por lo que no es algo extraño al mundo cuántico: las partículas elementales asocian los cambios en su medio a la interferencia del observador. Existe un diálogo inexplicable entre el hombre y la partícula. Tal vez sea este "... el secreto del Viejo", tal como dijo Einstein. La conciencia brota a partir de una relación de fotones virtuales coherentemente ordenados en el sistema cuántico del cerebro.

No es nada inviable, la física cuántica funciona ante reacciones y sentimientos, principalmente gracias al agua. Según tengo entendido, el agua es un gran conductor de energía, las emociones son energía, la música da emociones y nosotros estamos hechos en gran parte de agua...

Por esta regla de tres, tenemos un posible y potente estimulador si se sabe usar bien el conductor.


Interesante.

Publicar un comentario en la entrada

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites